Una colaboración con propósito: el apoyo del IB y la Secretaría de Educación de Bogotá al bienestar docente y al aprendizaje profesional

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Reconectar al profesorado con su propósito mediante la colaboración y el aprendizaje profesional 

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En muchos sistemas educativos, las cuestiones relacionadas con el bienestar docente se han vuelto cada vez más urgentes. Al mismo tiempo, crece el reconocimiento de que el bienestar no puede separarse de la propia pedagogía. La manera en que el personal de enseñanza siente su trabajo, su sentido de propósito profesional y la calidad de las relaciones dentro de los colegios está profundamente vinculada a las experiencias de aprendizaje que vive el alumnado cada día. 

Partiendo de la colaboración previa entre el IB, la UNESCO y la Secretaría de Educación de Bogotá, la relación entre el IB y la ciudad ha seguido evolucionando en torno a cuestiones más amplias relacionadas con la educación pública, el aprendizaje profesional y el florecimiento humano. Lo que comenzó con conversaciones sobre la evaluación y la calidad educativa se ha ampliado gradualmente hasta convertirse en un diálogo más profundo sobre cómo los sistemas educativos pueden crear las condiciones que permitan prosperar tanto al personal educativo como al alumnado.

En mayo de 2026, esta colaboración continua dio lugar al Simposio Pedagógico de Bogotá, “Enseñar con propósito: fortalecimiento pedagógico y autoeficacia docente en la educación secundaria superior”.Más de 70 docentes de colegios públicos de toda Bogotá participaron junto con colegas de las oficinas centrales de la Secretaría, en particular de la Dirección de Educación Secundaria Superior y de la Oficina de Convivencia y Bienestar Escolar. 

Lejos de ser un evento aislado, el simposio formó parte de un ciclo más amplio de aprendizaje profesional diseñado conjuntamente por la Secretaría de Educación de Bogotá y el IB. 

La iniciativa se desarrolló en tres etapas interconectadas. En primer lugar, el profesorado participante presentó de forma voluntaria proyectos pedagógicos relacionados con desafíos que deseaba abordar en sus propias aulas. Estas propuestas garantizaron que el proceso siguiera basándose en las realidades y prioridades de los colegios de toda la ciudad. 

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La segunda etapa fue el propio simposio. A través de una ponencia principal pronunciada por Ana María Velásquez, profesora de la Universidad de los Andes, y de cuatro talleres colaborativos, las personas participantes exploraron temas como la agencia del alumnado, la comprensión conceptual, la evaluación formativa y las prácticas colaborativas. 

El proceso continuará en septiembre, cuando el profesorado volverá a reunirse para compartir cómo las ideas exploradas durante el simposio se han convertido en prácticas docentes, y para intercambiar pruebas, reflexiones y experiencias surgidas de sus proyectos. 

Un modelo de facilitación compartida 

Una de las características distintivas del simposio fue su diseño colaborativo y su modelo de facilitación. En lugar de ofrecer sesiones por separado, colegas del IB y de la Secretaría de Educación de Bogotá diseñaron y facilitaron conjuntamente los talleres. 

En muchos sentidos, la estructura del simposio reflejó la filosofía que sustenta la propia colaboración: la mejora educativa se fortalece cuando las instituciones reconocen la experiencia y los conocimientos que cada una aporta y crean oportunidades para el aprendizaje mutuo. 

El equipo de facilitación del IB reunió a colegas de distintos equipos de la organización, como Mariana Manzo, del equipo de diseño de sistemas escolares; Alexandra Francesconi, de desarrollo curricular, y Mauricio Joven, Chloé Suberville y Guillermo Duff, de Colegios del Mundo del IB. En colaboración con colegas de la Secretaría de Educación de Bogotá, las personas facilitadoras guiaron de manera conjunta las conversaciones, actividades y reflexiones a lo largo de toda la jornada. 

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Para Aldo Anzures, jefe de diseño de sistemas escolares (primera infancia y educación primaria) del IB y coordinador principal de la iniciativa, este principio de aprendizaje mutuo es un elemento esencial de la colaboración. 

“El propósito nunca fue llevar soluciones a Bogotá. La ciudad cuenta con una sólida tradición pedagógica y una profunda comprensión de su propio contexto. Nuestro papel consistía en compartir hallazgos de investigaciones, perspectivas internacionales y marcos pedagógicos, además de favorecer espacios donde el personal educativo pudiera reflexionar de forma conjunta sobre la práctica, el propósito y las dimensiones profundamente humanas de la enseñanza”. 

El aprendizaje profesional como vía para el bienestar 

El simposio se basó en una premisa sencilla, pero poderosa: el bienestar docente y el aprendizaje del alumnado están interconectados. 

Cada vez más investigaciones sugieren que los comentarios significativos, la colaboración, la participación activa y unas relaciones sólidas contribuyen no solo a un aprendizaje más profundo, sino también a crear comunidades educativas más saludables. Esta idea guarda una correspondencia estrecha con la labor continua que se está llevando a cabo en Bogotá en torno al desarrollo socioemocional, la convivencia escolar y el bienestar docente. 

A lo largo de la jornada, las conversaciones se centraron en cuestiones a las que muchos sistemas educativos se enfrentan en la actualidad: 

  • ¿Cómo podemos mantener el sentido y el propósito de la enseñanza? 
  • ¿Cómo podemos fortalecer las relaciones profesionales dentro de los colegios? 
  • ¿Cómo podemos crear las condiciones para que tanto el alumnado como el profesorado puedan prosperar? 

Reconectar con el propósito 

Los comentarios recogidos tras el simposio revelaron temas recurrentes. El personal docente destacó de manera reiterada el valor de intercambiar experiencias con colegas de distintos colegios y disciplinas, reflexionar colectivamente sobre sus prácticas y establecer vínculos entre comunidades profesionales que a menudo trabajan de forma aislada. 

Una de las personas participantes reflexionó sobre el diseño de la experiencia: 

“Tuve la oportunidad de interactuar y reflexionar con colegas. El hecho de que el propio taller llevara a la práctica las ideas y los conceptos que se estaban abordando resultó inspirador y significativo”. 

Otro docente destacó la importancia del reconocimiento profesional: 

“Me permitió reconocer y valorar mi labor como docente”. 

Un tercer participante subrayó la importancia de la comunidad profesional: 

“Gracias por ofrecer estos espacios para la reflexión pedagógica y por hacer posible la creación de redes profesionales con colegas de otras instituciones”. 

Resulta interesante que uno de los mensajes más reiterados por las personas participantes no se centrara en el contenido en sí, sino en la importancia de dar continuidad a este tipo de iniciativas. Un número considerable de docentes expresaron el valor de contar con más oportunidades para el diálogo profesional, la colaboración y la reflexión, y reconocieron que estos espacios favorecen no solo el aprendizaje profesional, sino también el fortalecimiento de las comunidades educativas. 

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Con vistas al futuro 

El Simposio Pedagógico de Bogotá representa solo una etapa de un proceso más amplio. En los próximos meses, el profesorado participante seguirá implementando sus proyectos de clase y, más adelante, volverá a reunirse para intercambiar pruebas, reflexiones y aprendizajes adquiridos a partir de la práctica. 

Tanto para el IB como para la Secretaría de Educación de Bogotá, esta colaboración pone de manifiesto lo que puede lograrse cuando las instituciones colaboran de forma horizontal en torno a propósitos educativos compartidos. 

En última instancia, la transformación educativa rara vez se produce únicamente a través de documentos. Con mayor frecuencia, surge de las relaciones entre instituciones, entre colegas y, sobre todo, entre docentes y estudiantes. 

Al propiciar espacios donde el personal educativo pueda aprender de forma conjunta, reflexionar sobre su práctica y reconectar con su propósito, colaboraciones como esta buscan apoyar algo fundamental: el florecimiento de las personas que sostienen la educación cada día. 

Ampliar el diálogo en Bogotá 

Celebrado en el marco de un programa más amplio de actividades desarrolladas en Bogotá durante esa semana, el evento “Cómo contribuyen los enfoques de la enseñanza al bienestar del alumnado” se organizó en colaboración con miembros del equipo de Colegios del Mundo del IB y una gran variedad de grupos de interés del ámbito educativo local. El encuentro reunió a más de 100 coordinadores/as y directores/as tanto de colegios públicos como privados, muchos de los cuales viajaron desde otras ciudades de Colombia para participar. 

La jornada comenzó con mesas redondas específicas para cada programa: una dedicada al PEP, facilitada por Aldo; otra en torno al PAI, con el apoyo de Mauricio; dos centradas en el PD y el POP, coordinadas por Guillermo, y una más en la que participaron ocho estudiantes del PEP, el PAI y el PD. A continuación, las personas participantes tuvieron la oportunidad de escuchar al alumnado reflexionar sobre el modo en que los enfoques de la enseñanza habían influido en su aprendizaje en distintas etapas de su trayectoria educativa. Posteriormente, tuvo lugar una mesa redonda en la que participaron coordinadores/as de todos los programas, junto con un representante de la Secretaría de Educación de Bogotá, que habló en nombre de los numerosos colegios que participan en el proyecto de Bogotá. 

La colaboración entre distintas áreas de la organización fue fundamental para el éxito del evento. La combinación de conocimiento del contexto, redes de contacto y apoyo continuo permitió enriquecer la experiencia de las personas participantes, incluyendo una visión del crecimiento del IB en Colombia durante la última década.