Por Elena Vizurraga, miembro de la Red de Educadores del IB (Perú).
Emprendí mi viaje con el Bachillerato Internacional (IB) hace muchos años, cuando empecé a enseñar el Programa de la Escuela Primaria (PEP). Desde un primer momento, me sentí inspirada por la misión del IB de crear un mundo mejor y más pacífico a través de la educación. Presencié cómo el perfil de la comunidad de aprendizaje cobraba vida en las aulas, cómo ayudaba a mis alumnos/as a ser personas solidarias, reflexivas y de mentalidad abierta.
Como maestra y coordinadora, sentí que quería hacer más; quería ayudar a que otros educadores/as descubrieran el potencial del IB. Por eso decidí unirme a la Red de educadores del IB (IBEN). Trabajar como facilitadora de talleres me permitió ampliar mi área de influencia en el IB, traspasar los umbrales del colegio y contribuir a generar cambios reales con la ayuda de otros maestros/as.



Mis primeros pasos como miembro de IBEN
Poco después de unirme a IBEN, hace casi dos décadas, me di cuenta de que la buena organización y gestión del tiempo son esenciales. Pero más allá del plano logístico, ser miembro de IBEN me enseñó a pensar profundamente y a reflexionar sobre mi práctica docente. Aprendí a formular preguntas más perspicaces, a analizar desafíos educativos y a colaborar con otras personas para encontrar las mejores soluciones.
Sobre todo, entendí el valor de la inteligencia emocional, de habilidades como la empatía, la escucha activa y el respeto. Y descubrí que tener estas cualidades no solo es deseable, sino que resulta fundamental si queremos establecer vínculos genuinos con otras personas y comunicarnos con convicción. Sin ellas, ni siquiera las mejores ideas dejarán huella.



Mi crecimiento en cada rol
Con el paso de los años, he ido asumiendo un gran número de roles en IBEN: facilitadora de talleres, asesora escolar, jefa de delegaciones en visitas de verificación y capacitadora de nuevos miembros de IBEN, por nombrar algunos. Cada rol me ha ayudado a crecer, me ha forzado a reflexionar y ha hecho que profundice en mi comprensión de lo que significa liderar con intención.
Todas estas experiencias me han aportado mucho, tanto en lo profesional como en lo personal. Como directora de colegio, aplico lo aprendido para crear una cultura escolar positiva en la que se valore el respeto, la comunicación abierta y el bienestar del equipo. Sé por experiencia que el entorno contribuye a mejorar el aprendizaje y la colaboración.
Nunca dejo de aprender
Uno de los aspectos más valiosos de ser miembro de IBEN es el acceso al aprendizaje continuo. Los seminarios web de IBEN, por ejemplo, son espacios para compartir ideas, reflexionar conjuntamente y crecer como comunidad. Una lección que me llevé de uno de los seminarios web es que la organización no solo es una habilidad, sino también un acto de liderazgo. Tener una buena organización ayuda a que haya claridad y confianza dentro del equipo.
Además, estas experiencias también me han llevado a replantearme mi concepto del liderazgo. Han hecho que descubra que en el liderazgo podemos tener tres tipos de sed: sed de reafirmación, de poder y de pertenencia. Saber reconocerlos me recuerda que siempre debo actuar con sensatez y centrarme en liderar con autenticidad.


Comunidad y conexión
Ser miembro de IBEN también me ha permitido conectar con profesionales de la educación de todo el mundo, principalmente a través de nuestro grupo en LinkedIn. Cada vez que leo las reflexiones que escriben mis colegas tras asistir a un seminario web, siento una gran inspiración y muchas ganas de seguir aprendiendo. Parece que acaban de salir del cine y están deseando contarles a sus amistades lo buena que es la película.
Por otra parte, los boletines informativos y los correos electrónicos que recibimos también sirven para mantener a la red conectada. De ellos he extraído nuevas oportunidades, como las iniciativas del Fondo de Acción Mundial para Jóvenes del IB que introduje en mi colegio, o el sinfín de ideas inspiradoras que he compartido con mi equipo. Una cita que me caló hondo fue esta:
“La fuerza del equipo reside en cada integrante. La fuerza de cada integrante reside en el equipo”.
La discutimos en mi colegio y dio pie a conversaciones profundas en torno al liderazgo compartido y la colaboración.
El impacto en mi comunidad local
Ser miembro de IBEN ha condicionado mi forma de liderar en mi colegio y en mi comunidad educativa peruana. He utilizado lo aprendido para apoyar el desarrollo de los programas, fomentar el aprendizaje basado en la indagación y ofrecer entornos inclusivos y centrados en el alumno.
También he ayudado a crear conexiones entre colegios y universidades brindando capacitación, talleres y espacios de reflexión a educadores/as nuevos y veteranos. De cara al futuro, me gustaría establecer una red de educadores/as de IBEN en Perú para poder seguir tendiendo puentes y creando espacios que fomenten la colaboración y el apoyo.


Mi mensaje para quienes se estén planteando unirse a IBEN
Si se dedica a la educación y está considerando unirse a IBEN, le aconsejo que no se lo piense más. Esto es mucho más que una oportunidad profesional; es una transformación personal. Conectará con educadores/as entusiastas de todo el mundo, mejorará sus habilidades y ampliará su influencia más allá de su clase.
Y lo más importante: formará parte de una comunidad comprometida a construir conjuntamente un mundo mejor a través de la educación.
Las cinco lecciones que aprendí en mi trayectoria en IBEN
- IBEN es un motor de crecimiento, en el plano personal, en el profesional, y en mi forma de liderar en mi comunidad.
- La inteligencia emocional es esencial: La empatía, la capacidad de escuchar y la conexión son tan importantes como los conocimientos especializados.
- El liderazgo consiste en capacitar a otras personas: Quienes mejor lideran crean las condiciones propicias para que otras personas tengan éxito.
- El aprendizaje durante toda la vida es la norma: Cada seminario web, taller y reflexión añade valor a mi práctica docente.
- La comunidad genera impacto: La colaboración con otros educadores/as multiplica mi influencia y da lugar a cambios reales.
