Por Jeenal Agrawal, exalumna del IB del Global Indian International School (GIIS, Singapur), futura estudiante de medicina en la Universidad Monash (Australia)
Relajar el control y desarrollar la resiliencia
Antes de empezar con el IB, creía que podía tener control sobre cada resultado si planeaba lo suficiente. Pero el IB me enseñó rápidamente que no importa lo bien que planifiquemos el tiempo: siempre surgen cosas inesperadas. No es un fracaso, sino parte del trayecto. Lo más importante es tener una base sólida y personas que nos echen una mano cuando surjan imprevistos.
Uno de los períodos más intensos fue cuando tuve que gestionar a la vez las solicitudes de ingreso a universidades y el trabajo de clase, los exámenes de acceso y los exámenes de práctica. Parecía que todos los días debía cumplir con una nueva fecha límite. Lo que me ayudó a superarlo fue no solo mi forma de gestionar el tiempo, sino también las personas a las que había conocido. No podría haberlo conseguido sin mis amigos/as, compañeros/as y sesiones de estudio nocturnas. Los vínculos emocionales y académicos que formamos fueron lo que más influyó en nuestros resultados.
Curiosidad por encima de certeza: la mentalidad de TdC
Teoría del Conocimiento (TdC) cambió mi forma de pensar. Me enseñó que no hay preguntas nimias, y que la búsqueda del conocimiento es más importante que el conocimiento en sí mismo. Como estudiante de ciencia, a menudo cuestionaba el valor de estudiar teorías que quizá serían refutadas en el futuro. TdC me ayudó a entender que lo que impulsa el progreso es cuestionar y tener curiosidad. No se trata de tener la razón, sino la voluntad de hacer preguntas.

Salir de la zona de confort para crecer
Para la monografía, decidí salir de mi zona de confort y escribir en mi segunda lengua sobre temas feministas en la literatura. Fue una auténtica lección de humildad, pero también una experiencia empoderadora. Me di cuenta de que, a menudo, crecemos si exploramos territorio desconocido, y de que el éxito no siempre pasa por ceñirnos a la disciplina académica que hemos elegido.
Además, trabajar de voluntaria con personas adultas con autismo y discapacidades intelectuales durante mi proyecto de Creatividad, Actividad y Servicio (CAS) me hizo ver el gran poder de la empatía y la acción. Ayudarlas a diseñar postales navideñas y a vender dulces les dio motivación, y a mí, agencia. Era la primera vez que sentía que había tenido un impacto positivo tangible en mi comunidad.
Tomar decisiones y encontrar el equilibrio
El IB me enseñó a tomar decisiones. Tuve que aprender a confiar en mí misma, ya fuera para elegir asignaturas o enviar trabajos. Esa habilidad me sigue sirviendo en la universidad y en otros ámbitos, y ha mejorado enormemente mi confianza propia.
También aprendí que las estrategias tienen que evolucionar según las circunstancias. Algunas tareas requieren mucha concentración, y otras deben hacerse rápidamente. Me di cuenta de que mi vida personal no tenía por qué ser como la de los demás. Lo importante era encontrar lo que funcionaba para mí y aceptarlo.
Centrarse en el presente para actuar con sensatez
En vez de estresarme por exámenes difíciles o límites de calificación, decidí enfocarme en lo que puedo controlar; por ejemplo, en todas las pruebas que he realizado o los temas que he estudiado. Centrarme en el presente me ayudó a mantener la cordura y la concentración.
Ahora que he terminado mis estudios del IB, veo su influencia en todas partes: en cómo pienso, investigo, interactúo con mi comunidad y defino el éxito. No cambió quién soy, pero me convirtió en una versión más fuerte de mí misma.

Cinco conclusiones clave de mis estudios del IB
- La planificación no lo es todo: la resiliencia y la adaptabilidad son más importantes.
- Tener gente que nos eche una mano es fundamental: las conexiones académicas y emocionales llevan al éxito.
- La curiosidad fomenta el progreso: TdC me enseñó a valorar las preguntas más que las respuestas.
- El crecimiento sucede al salir de la zona de confort: mis experiencias con la Monografía y CAS fueron prueba de ello.
- Debemos centrarnos en lo que podemos controlar: enfocarse en el presente es fundamental para actuar con sensatez.
