El impacto de una educación del IB

En el año más difícil de la historia del IB, la organización, los colegios y los alumnos han demostrado agilidad, resiliencia y capacidad de innovación para hacer frente a los numerosos desafíos planteados por la COVID-19 (coronavirus).

En un mundo que debe enfrentarse a cambios sin precedentes, el compromiso del IB con los colegios sigue siendo el mismo. Trabajando de forma innovadora, colaborativa y entusiasta, nuestra misión es crear un mundo mejor a través de la educación, hacer crecer nuestra comunidad diversa de colegios, garantizar que la excelencia sea accesible a alumnos de todos los orígenes y marcar una diferencia tangible en la vida de las personas.

En una época de tanta volatilidad e incertidumbre, en la que la COVID-19 y el confinamiento han obligado a millones de alumnos a seguir las clases principal o totalmente en línea, creemos que este objetivo es más pertinente que nunca.

En este informe nos centraremos en cuatro áreas en las que el IB ha tenido un impacto significativo durante 2019 y 2020:

  • Como organización con un creciente papel en el mundo
  • Como comunidad que ayuda e inspira a las comunidades de las que forma parte
  • Como organización innovadora que demuestra agilidad, flexibilidad y creatividad
  • Como organización educativa que mejora constantemente la calidad del servicio que brinda a los alumnos

Impacto organizativo

En un mundo de frases pegadizas, tendencias populares, modas, simplificaciones excesivas y desinformación, la necesidad de animar a los alumnos a pensar de forma crítica en el aula rara vez ha sido tan urgente. Esta cuestión ocupó, por ello, un lugar prioritario en el programa del Festival Africano de la Educación de IB, celebrado en Johannesburgo (Sudáfrica) en febrero de 2020. Según el orador principal, Conrad Hughes, director de secundaria y de la sede La Grande Boissière del International School of Geneva (Suiza), “la clave es el conocimiento: el pensamiento crítico no puede producirse en el vacío. Un programa académico deficiente no puede dar lugar a un verdadero pensamiento crítico de calidad”.

El IB tiene como objetivo fomentar el pensamiento crítico a través del Programa de la Escuela Primaria (PEP), el Programa de los Años Intermedios (PAI), el Programa del Diploma (PD) y el Programa de Orientación Profesional (POP). Esta habilidad es esencial para nuestros alumnos y lo será aún más en el futuro cuando busquen construir un mundo mejor y más pacífico.

El alcance global del IB ha crecido significativamente en el último año, con nuevos colegios y nuevos países que se han sumado a la comunidad. En julio de 2019 firmamos un memorando de cooperación con Corea del Sur para introducir nuestros programas en colegios públicos de las provincias de Jeju y Daegu. En el marco de este proyecto, ofrecemos un grupo específico de asignaturas del PD en coreano, apoyamos la capacitación y el desarrollo profesional de los profesores de los colegios públicos y colaboramos con las universidades para garantizar el debido reconocimiento del PD en el país.

En los Emiratos Árabes Unidos, el IB goza ya de un amplio reconocimiento. El número de colegios que ofrecen programas del IB se ha triplicado desde 2010, siendo el Dubai International Academy-Al Barsha el quincuagésimo colegio en haber obtenido, en mayo de 2020, la autorización para impartir el PD. En diciembre de 2020, se ofrecían en todo el mundo 7.232 programas del IB en 5.402 colegios de 158 países.

Uno de los pilares del currículo del IB, el PAI, que promueve el entendimiento intercultural, la comunicación y el aprendizaje holístico en alumnos de entre 11 y 16 años, cumplió 25 años en octubre de 2019. El PAI, que fue revisado y mejorado en 2014, ofrece a los colegios un marco educativo flexible. Lea aquí lo que dicen nuestros colegios sobre este programa.

La evaluación electrónica del PAI, galardonada e introducida en 2016 para reforzar las habilidades de indagación, comunicación y pensamiento crítico de los alumnos y ajustarse al entorno de aprendizaje digital actual, ha sido adoptada por más de 1.266 colegios, entre ellos el Bonn International School de Bonn (Alemania) y el Pathways School Gurgaon de Haryana (India).

En abril de 2020, cuando se hizo patente la gravedad con la que la COVID-19 y los confinamientos afectarían a alumnos y educadores, el IB consultó a 400 universidades de todo el mundo sobre sus planes de evaluación y el 98 % indicó que la admisión de alumnos no se vería afectada.

Nuestros alumnos están bien preparados para la universidad y poseen las habilidades necesarias para adaptarse a lo que el futuro les depare. Un estudio de la Universidad de Oxford sobre los efectos del PD en el desarrollo del pensamiento crítico concluyó que “tanto los profesores como los alumnos creían que, en general, el PD los preparaba mejor para la universidad que otros programas nacionales o estatales”. De hecho, un estudio previo sobre graduados del PD en las principales universidades de Asia-Pacífico reveló que, para dichos alumnos, las habilidades que desarrollaron gracias a este programa los prepararon para los debates en el aula, las presentaciones, el pensamiento innovador, la mentalidad internacional y la disposición para asumir funciones de liderazgo en los proyectos grupales en la universidad.

Nuestros educadores siempre se han distinguido por su deseo continuo de mejorar profesionalmente. El IB busca constantemente formas nuevas e innovadoras de aprovechar ese deseo y, en 2021, concederá 140 becas para cursar el máster de Educación en línea sin tasas de matrícula, en colaboración con la Universidad del Pueblo. Los 20 primeros educadores que obtuvieron becas en el marco de esta asociación se graduaron en 2019. La ampliación del programa tiene como objetivo promover el estilo de enseñanza del IB y hacer frente a la escasez mundial de educadores.

Olalekan Adeeko, profesor del Baptist Boys’ High School (Nigeria), cree que la beca de la Universidad del Pueblo le ayudará a cumplir su objetivo a largo plazo de continuar aprendiendo durante toda la vida, así como a explorar el uso estratégico de la tecnología en el aula. Según Olalekan, “la tecnología no puede convertir a un docente malo en uno bueno, pero sin duda puede hacer que un docente bueno sea mejor”.

Impacto en la comunidad

Todos los colegios, organizaciones y comunidades se han visto afectados por la COVID-19 y sus consecuencias. El IB no es una excepción, pero, en un año tan turbulento, ha sido alentador comprobar los numerosos esfuerzos que educadores, alumnos y exalumnos han realizado para apoyar a sus comunidades. Por ejemplo, los alumnos del PD utilizaron sus proyectos de CAS (disponible solo en inglés) para intentar resolver algunos de los problemas planteados por la pandemia.

En 2019 y 2020, los colegios y alumnos también pusieron en marcha numerosas iniciativas destacadas, cuyo objetivo era resolver otros problemas globales. He aquí algunas de ellas:

A veces, sobre todo cuando la vida es estresante, la forma de comunicación más efectiva es la visual. La competición Art Battle for Babies, organizada por Maeve Stemp, alumna del PD del Chippewa Secondary School de North Bay (Canadá), logró recaudar CAD 900 con los que se compró leche de fórmula destinada a los bancos locales de alimentos para los pobres. En la localidad costera de Mati (Grecia), devastada por un incendio en el verano de 2018, Aliki Coulouvatou y Mary Sarantitis, alumnas del PD del Athens College, pintaron un mural para levantar el ánimo de los escolares.

Exalumnos de todo el mundo compartieron sus experiencias en el PD y los logros que alcanzaron después de su graduación en la serie en línea sobre historias de graduados de 2019 y 2020 (disponible solo en inglés). Inaara Gangji, graduada del PD en la Aga Khan Academy de Mombasa (Kenia) (solo disponible en inglés), reflexionó sobre lo que la COVID-19 y sus experiencias en países desarrollados y en vías de desarrollo le han enseñado sobre el concepto de privilegio, y concluyó que “esta es la mayor prueba de empatía para nuestra época y nuestra generación”.

En este último año, muchos exalumnos del IB han dejado su huella como ciudadanos del mundo. Nanticha “Lynn” Ocharoenchai, graduada del PAI en el KIS International School de Tailandia, ha encabezado un movimiento de protesta contra el cambio climático. Por su parte, los alumnos que se graduaron en 2020 en la Aga Khan Academy Mombasa (Kenia) lanzaron la iniciativa #DoMore2020 para recaudar USD 50.000 a fin de financiar becas para ayudar a alumnos de toda África con méritos para acceder a los colegios del IB.

La amenaza de la COVID-19 nos ha recordado que las comunidades pueden ser sumamente frágiles, pero también inmensamente poderosas. El IB cree que las comunidades solo pueden sostener esa fuerza si son realmente diversas e inclusivas. En este sentido, nos alegramos de que tantos colegios hayan apoyado la decisión de las Naciones Unidas de hacer de 2019 el Año Internacional de las Lenguas Indígenas (el 90 % de estas lenguas están amenazadas de extinción). El SenPokChin del Valle de Okanagan en Columbia Británica (Canadá) es uno de los primeros Colegios del Mundo del IB ubicados en reservas de Norteamérica que imparte el PAI. En él, el estudio de la lengua nsyilxcən —lengua tradicional de los pueblos syilx (Okanagan)— es parte esencial del currículo.

Convencidos de que “todos los niños merecen recibir educación”, David Li y Valeria García, alumnos del PD de la Lamar Academy de Texas (EE. UU.), lanzaron el proyecto Beyond the Border para enseñar a los solicitantes de asilo procedentes de Centroamérica inglés básico y manualidades durante unas horas a la semana.

El autor, activista defensor de los derechos humanos y ex niño soldado, Ishmael Beah, dio un inspirador discurso sobre la importancia de la inclusión en la educación durante la Conferencia global del IB celebrada en Nueva Orleans en julio de 2019. Dijo que haber estudiado en la Escuela Internacional de las Naciones Unidas de Nueva York cambió el rumbo de su vida y le enseñó que “la educación es el arma más poderosa del mundo”.

Impacto innovador

La innovación no es un fin en sí mismo. Para el IB, debe tener un propósito, ya sea eliminar las barreras del aprendizaje fomentando la inclusión en el aula, repensar la forma en que aprendemos idiomas, o lanzar una página dedicada a la COVID-19 para apoyar a nuestra comunidad en un momento de grandes necesidades. La creación de la etiqueta #IBTogether —y de #IBArt, una plataforma para que alumnos y colegios compartan sus trabajos artísticos en línea— también ha ayudado a fortalecer los lazos en estas circunstancias difíciles.

La innovación con un fin determinado nos ha ayudado a todos, incluidos nuestros colegios, nuestros profesores y nuestros alumnos, a seguir resistiendo en un año de cambios constantes, impredecibles y, a menudo, imprevisibles. Muchos Colegios del Mundo del IB pasaron a la modalidad virtual en marzo de 2020 y se mantuvieron así hasta el final del curso académico. En la mayoría de los países, los gobiernos cerraron los colegios de un día para otro, lo que obligó a profesores y alumnos a mostrarse ágiles y flexibles a la hora de adaptarse al aprendizaje en línea.

En el Renaissance International School de Saigón (Vietnam) (disponible solo en inglés), la consejera escolar Sue Morrell Stewart comprobó que en las primeras semanas del confinamiento en el país “aprendimos el verdadero valor de las personas”. Al principio, al personal de la Shahid Mahdavi Education Foundation de Teherán (Irán) le resultó difícil hacer frente a la falta de contacto visual en las clases, pero luego comprobaron que, gracias a la evaluación de las tareas individuales de los alumnos, mejoró la calidad de su trabajo.

Los medios de comunicación definen siempre la innovación en términos de un nuevo producto o tecnología, pero los educadores del IB son innovadores en el sentido de que integran el pensamiento crítico en el currículo. Es imperativo que los jóvenes, que tienen a su disposición tantas fuentes de información opuestas —y a menudo contradictorias—, entiendan cómo saben lo que saben, cómo estar de acuerdo o en desacuerdo y cómo cuestionar las teorías y prácticas existentes.

Así, el Guangzhou Nanfang International School (China) ha integrado la Teoría del Conocimiento (TdC) en todas las asignaturas del currículo con una combinación de “galerías de TdC” en el aula, intercambios regulares de ideas en las reuniones de personal y, como parte del proyecto de CAS, animando a los alumnos a expresar sus ideas a través del arte, especialmente con grafitis y pósteres.

La verdadera innovación no es algo que los que están en lo alto de la jerarquía hagan para los de abajo; es democrática, colaborativa e interactiva. Este espíritu lo encarna Ambika Kapur, bibliotecaria del Oakridge International School (India), quien, tras realizar un taller de desarrollo profesional del IB, lideró los esfuerzos de una comunidad para crear una biblioteca escolar digna del siglo XXI.

La creación de una empresa de cadena de bloques por parte de Kaede Takenaka, alumna del PEP en el KIS International School de Bangkok (Tailandia), para animar a los niños a alcanzar nuevos objetivos de aprendizaje es un ejemplo perfecto de innovación con fines determinados. El programa “KIDLetCOIN”, que Kaede puso en marcha con ayuda de su madre, permite a los niños ganar bitcoines que pueden gastar en línea por colaborar en las tareas del hogar, leer o estudiar matemáticas. Kaede, que dio una charla sobre su proyecto en la Cumbre Global de Techsauce (Tailandia), afirmó: “Creo que es importante que los niños conozcan la cadena de bloques y las criptomonedas, al igual que los adultos. Deben hacerlo, porque es nuestro futuro y esta tecnología pronto será nuestra”.

Kaede y muchos otros alumnos del IB, antiguos y actuales, han demostrado que los jóvenes pueden generar cambios positivos. Para alentar tal inspiración, imaginación y entusiasmo, el IB ha lanzado una beca para alumnos innovadores del PAI, dirigida a jóvenes del cuarto y quinto año implicados en proyectos con un componente social importante. El programa, puesto en marcha en 2020 en colaboración con Ashoka, un líder del emprendimiento social, apoya a un máximo de 30 alumnos al año.

Impacto educativo

El desarrollo de alumnos ágiles y reflexivos siempre ha estado en el centro de la filosofía educativa del IB. Además, en los seis últimos años nos hemos esforzado para que nuestra enseñanza sea más accesible y asequible a fin de que más alumnos puedan beneficiarse de ella.

En noviembre de 2019 eliminamos la tasa de matrícula de USD 172 para los exámenes del IB con una entrada en vigor inmediata. Este objetivo también nos ha llevado a mantener congeladas las tasas de los programas desde 2015, a ofrecer descuentos a los colegios que imparten tres o más de nuestros programas y a invertir en actividades de desarrollo profesional menos costosas. Seguiremos buscando la eficiencia y el ahorro que nos ayuden a hacer más asequible para los alumnos realizar exámenes adicionales, cursar el PD completo o unirse a una comunidad de más de 5.200 colegios en todo el mundo.Las investigaciones han demostrado que uno de los beneficios de los cursos del IB es que pueden ayudar a crear un clima escolar que fomente la colaboración, la inclusión y el aprendizaje emocional, y reduzca el acoso escolar. Según un amplio estudio sobre el papel del PEP en los colegios públicos de educación primaria de California, el programa mejoraba seis de los nueve aspectos utilizados por las autoridades para evaluar la cultura escolar.

En el contexto de una cuarta revolución industrial que llevará a la automatización de numerosas funciones, es absolutamente esencial empoderar a los alumnos para crear un mundo mejor. Un aspecto de ese empoderamiento consiste en ayudarles a desarrollar un pensamiento crítico, una habilidad que según un reciente estudio de la Universidad de Oxford está más desarrollada en alumnos del PD que en alumnos de la misma edad que estudian con otros programas. Asimismo, otro estudio reciente sobre las habilidades de empleabilidad indicó que la comunicación, la ética, la conciencia plena y el pensamiento crítico son las cuatro competencias principales identificadas en los documentos curriculares del PD y el POP.

Chad Sperzel-Wuchterl, director del departamento de Artes Visuales del IB y profesor de Artes en el Ronald Reagan High School de Milwaukee (EE. UU.), anima a sus alumnos a pensar de forma crítica alentándolos a ver el arte no solo como una forma de expresión, sino también como una manera de transmitir los valores, los dilemas, los puntos fuertes y las deficiencias que afrontan sus comunidades. En 2018, 41 de sus alumnos de último año obtuvieron becas por un total de 3,5 millones de dólares. Desde entonces, ha sido elegido profesor de secundaria del año en Wisconsin.

En el IB, siempre hemos creído que nuestra filosofía educativa estimula a los alumnos que tienen el carácter, la motivación y la oportunidad de progresar. Sin embargo, siempre es bueno que esto esté respaldado por respetadas autoridades externas. Un reciente estudio estadounidense sugiere que los alumnos del POP tienen tasas de matriculación en la universidad más altas que el promedio de alumnos de EE. UU., y son más propensos a inscribirse en carreras de cuatro años y menos proclives a abandonar los estudios en el primer año.

La excelente calidad de la educación del IB se ha reafirmado con la concesión de varios premios en distintas categorías a siete Colegios del Mundo del IB en los International School Awards de 2020. El St. Andrews International School Bangkok (Tailandia) recibió el premio a la mejor iniciativa ambiental. La campaña escolar “Eco Beasts”, en la que los alumnos crearon y adoptaron planes de acción para abordar diversos aspectos del cambio climático, fue tan impresionante que el St. Andrews acabó siendo elegido Colegio Internacional del Año.

Convencida de que el “emprendimiento no es solo para adultos”, Nancy Toro, profesora del colegio Gimnasio del Norte de Bogotá (Colombia) (disponible solo en inglés), animó a sus alumnos a que exploraran lo que se necesita para crear su propia empresa. Julián, un alumno del PEP de ocho años, se sintió tan inspirado que puso en marcha una empresa para producir libros hechos a mano para niños. Según Nancy Toro, “Julián demostró ser un alumno pensador, informado, instruido e indagador, dotado de grandes habilidades de comunicación y pensamiento y actitudes como la creatividad, el entusiasmo y la gratitud”.

En un año en el que la pandemia ha perturbado la educación en todo el mundo, el papel del IB en la formación de jóvenes indagadores, informados, solidarios y motivados para tener éxito es más necesario que nunca.