Thomas Brady—Québec, Canada

Thomas Brady obtuvo el diploma del IB en el Cégep Garneau de Quebec (Canadá). Luego estudió Ingeniería Hidráulica en el Cégep Saint-Laurent de Montreal (Canadá). Después de graduarse en el IB, se unió a la Asociación de Graduados del IB del Cégep Garneau como administrador. Planea continuar sus estudios de Ingeniería Hidráulica en la Universidad Laval, pero sin dejar de lado sus otros campos de interés.

¿Por qué decidió estudiar el Programa del Diploma?

Thomas Brady

Estudié el Programa de los Años Intermedios y me pareció una experiencia memorable. Cuando empecé a pensar en mis estudios de educación secundaria, no tenía el PD en mente, aunque fuera la continuación lógica de mi trayectoria escolar. Aun así, tras visitar varios colegios de secundaria y hablar con mi coordinadora del programa, fui al Cégep Garneau, donde tuve la enorme suerte de conocer al coordinador del programa, Pierre Vachon. Me explicó detalladamente la naturaleza del IB y de sus asignaturas, y me invitó a visitar el centro. Quedé fascinado. Al día siguiente, ya había enviado mi solicitud.

 

¿Qué consejos daría a los alumnos actuales del IB?

El PD es único y exigente, nadie lo negará. Disfruten, aprovechen las oportunidades ofrecidas y cuídense. Lo olvidamos a menudo, pero hay que estar en forma para llevar a cabo todo lo que queremos hacer.

 

¿En qué modo ha influido la experiencia en el IB en su persona, su carrera o sus creencias?

El IB no es solo un programa con asignaturas. Ofrece verdaderas oportunidades a los alumnos. Estas oportunidades permiten descubrirse y forjarse a uno mismo. CAS me permitió realizar proyectos, implicarme en varios comités y practicar deportes que jamás pensé que disfrutaría. El programa también me ayudó a ver mis límites personales. Después del programa, no era la misma persona. Descubrí que mi campo actual de estudios no se convertiría en mi profesión, sino en mi pasatiempo.

 

¿Qué es lo que más recuerda de su experiencia con el IB?

Los mejores recuerdos que tengo del PD son las tardes de estudio y las actividades que realicé con mis amigos. Gente desconocida al principio que, después de dos años juntos, se ha convertido en mi familia. Juntos vivimos el famoso período de exámenes finales y la presentación de las monografías. Con nadie he tenido nunca una relación más cercana que con ellos.