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Hora de lucirse

Iniciativas oficiales, colegios con visión de futuro y pioneros decididos brindan posibilidades para una educación del IB a una nueva generación.

hora de lucirse

Un docente típico de la década de 1950 no podría reconocer el panorama educativo actual. Internet ha transformado las posibilidades de investigación, colabora­ción, trabajo y prueba de los alumnos. Pronto habrá más graduados en China que en EE. UU. Y los modelos didácticos son cuestionados y, en muchos lugares, reemplazados, proceso en el que el IB desempeña un papel cada vez más importante.

Los objetivos del IB han evolucionado con el tiempo, pero la idea de extender las posibilidades a todos los alumnos posibles sigue vigente. Como señala el director general Jeffrey Beard, la organización se propone “llegar a todos aquellos que no tienen acceso a una educación del IB”.

No existe una forma única de hacerlo. El IB ha encabezado muchas iniciativas, pero los Colegios del Mundo del IB también están desarrollando otras, a través de becas, colaboraciones con colegios que no son del IB y programas de relaciones externas. El Certificado de estudios con orientación profesional del IB (COPIB) ofrecerá a un nuevo alumnado la oportunidad de estudiar en el IB. Se está haciendo mayor hincapié en el compromi­so docente, según la directora académica Judith Fabian: “Los paradigmas educativos se cambian involucrándose en institucio­nes de enseñanza de Educación” y en la capacitación de los docentes”, y en discusiones con los gobiernos.

IB World presenta cinco enfoques para ampliar las oportunidades que muestran la variedad y el nivel del trabajo que se está haciendo, desde iniciativas en Europa Oriental hasta Costa Rica.

“… otro alumno pasa las vacaciones vendiendo carbón ”
Mombasa, Kenia

En el Aga Khan Academy en Mombasa, hijos de diplomáticos y altos ejecutivos de empresas cursan el IB junto a alumnos nativos de Kenia, algunos de familias extremadamente pobres. La razón de tan amplia diversidad son las becas totales y parciales que ofrece la Aga Khan Development Network (AKDN,) a los alumnos más capaces del país, para que puedan llegar a ser los líderes del mañana y usar sus conocimientos para mejorar sus comunidades.

Los representantes de la AKDN viajan por el país, visitan colegios y eligen a los alumnos más prometedores. Cada año se ofrecen becas para doce alumnos, y otros reciben diferentes tipos de ayuda financiera. En cada curso del Academy, aproximadamente un cuarto de los alumnos recibe ayuda financiera total, y la mitad becas parciales.

“El padre de un alumno es consejero delegado de una editorial y su familia pasa las vacacio­nes en el extranjero, mientras que otro alumno pasa las vacaciones vendiendo carbón junto a la carre­tera para poder alimentar a su familia”, comen­ta el decano de asuntos estudiantiles Naheed Bardai.

Una diferencia socioeconómica tan amplia puede resultar todo un desafío para la integración entre los alumnos, pero Naheed explica: “La diversidad no nos asusta; por el contrario, se la imponemos a los alumnos”. Los alumnos internos del PAI com­par­ten dormitorios. Todos reciben la misma asigna­ción semanal y el colegio se ocupa de los artículos de aseo personal para que todos usen las mismas marcas y se mitiguen así las diferencias económicas.

No solo los jóvenes locales se benefician con las iniciativas de la AKDN: también hay un importan­te programa de inglés y cursos de liderazgo (imbui­dos de las ideas del IB) para docentes locales. “Sabemos que no podemos entrar a un colegio que tiene recursos escasos y docentes poco capacitados, y ponernos a hablar inmediatamente de la declaración de principios del IB”, explica el jefe de estudios Nick Alchin. “Tenemos que ser prácti­cos, por ejemplo, discuti­mos con ellos sobre habi­lidades de indaga­ción. Eso ayuda a acercar el IB a un público mayor”.

El Academy de Mombasa fue el primero lanzado por la AKDN, que desarrolla la visión de Su Alteza el Aga Khan de una educación internacio­nal pluralista para formar a los líderes del mañana. La AKDN ya gestiona 300 colegios y una universi­dad en Pakistán, y ha abierto otros tres colegios. Tiene planes para abrir más en África y Oriente Medio, y todos ofrecerán los programas del IB. Mercy Kituku pudo comprobar sus ventajas. Recibió una beca total para terminar el PD del

IB en Mombasa, y ahora está estudiando Biomedicina en la Reading University del Reino Unido. “Sin el Academy, jamás habría llegado adonde llegué”, comenta. “Cuando me gradúe, quiero trabajar en medicina en Kenia para ayudar a mi comunidad”.

“Algunos alumnos ni siquiera viven en viviendas decorosas”
Bhopal, India

Mansoor Durrani, vicepresidente y jefe de financiación de proyectos del National Commercial Bank de Arabia Saudita, no se ha tomado un día libre por enfermedad en siete años. Está acostumbrado a trabajar muchas horas y tomar decisiones difíciles y sin embargo no trabaja en beneficio personal, sino para un pequeño colegio de Bhopal, su ciudad natal.

Motivado por el deseo de ayudar a la comunidad en la que se crió, Mansoor fundó el Eastern Public School (EPS) en el año 2003. Su filosofía combina la del IB –de la que Mansoor dice haberse “enamorado” cuando investigaba sobre pedagogía– con los conceptos claves del islam. “Creo que la educación es la única forma de salvar la brecha creciente entre Oriente y Occidente”, sostiene. “No soy un experto en el tema ni provengo de una familia acomodada, pero decidí invertir todos mis ahorros en este proyecto”.

El EPS comenzó con un solo alumno y un solo do­cen­te, pero fue creciendo, incorporando un gra­do cada año. Hoy tiene 300 alumnos, está autoriza­do a impartir el PEP y pronto espera poder ofrecer todo el continuo del IB. Los alumnos pagan USD10 por mes, lo cual convierte al EPS en uno de los colegios pagos más generosos de Asia, o quizá del mundo. Para poder financiarlo, Mansoor se mudó a Arabia Saudita para ganar un salario ma­yor, del cual dona el 90% todos los meses a EPS, junto con la totalidad de su bonificación anual. Es un ejemplo inspirador que muestra cómo un altruismo bien encaminado puede desarrollar los objetivos del IB en circunstancias difíciles.

Todos los alumnos y do­centes del EPS pertenecen a la comunidad de Bhopal. Ninguno de los 40 docentes tenía experiencia previa en el IB, por lo que suelen visitar otros Colegios del Mundo del IB de la región para observar sus prácticas. “Trabajar aquí no es solo un empleo, sino una misión”, afirma Reshma Owais, directora del EPS. “El mensaje del IB se está esparciendo como reguero de pólvora por toda nuestra ciudad”.

“Sin la dedicación y la ayuda financiera de Mansoor, muchos de los alumnos del EPS no po­drían tener una educación. Jamás habrían soñado con asistir a un Colegio del Mundo del IB”.

“Algunos alumnos ni siquiera viven en viviendas decorosas, y jamás tuvieron acceso a la tecnología”, agrega Reshma. “Cuando veo niños sobresalientes que nunca habrían podido pagarse una educación de tan alto nivel sin esta ayuda financiera, siento la mayor de las satisfacciones”.

Esa satisfacción es la que hace que Mansoor trabaje los 365 días del año para el EPS (pasa cada momento libre en el colegio, ayudando en las fi­nan­zas y la administración). “He dado todo lo que tengo, pero lo vale. Suelo decir que soy uno de los banqueros ricos más pobres del mundo”, afirma.

“… han tomado la iniciativa después de un desastre natural”
Massachusetts, Estados Unidos

Con el 79% de los alumnos por debajo de la línea de pobreza y casi un cuarto del alumnado con necesidades educativas especiales, el colegio Van Sickle de Springfield enfrenta muchos desafíos, pero todos son alumnos del IB. El colegio se asoció con IB Américas gracias a un subsidio del Departa­mento de Educación de Estados Unidos para asegurar esa inclusividad a través de un programa de desarrollo profesional orientado por una capacitación para los 225 miembros del personal.

Se eligió a un grupo de docentes para que actua­ran como facilitadores y aprendieran a ayudar a sus colegas en grupos de aprendizaje profesional. Dis­cu­tían sobre mejores prácticas e ideas, y criticaban los métodos de unos y otros. “Al principio hubo cierta resistencia, pues la idea de colaboración resultaba extraña”, comenta la directora Cheryl DeSpirt. “Pero la colaboración ha cambiado toda la cultura educativa del colegio, y otros colegios del distrito están empezando a adoptar el modelo de los grupos de aprendizaje profesional”.

La financiación permitió a Lou Marchesano trabajar en el colegio como capacitador del IB: “El ambiente de colaboración ha florecido. Las aulas son interactivas y los alumnos participan mucho”.

Sharon Ford, coordinadora del PAI, coincide: “Los alumnos son más activos, por ejemplo han tomado la iniciativa después de un desastre natural, cosa que jamás había sucedido antes”.

“El IB es la cura para la bulimia educativa que hay aquí”
Costa Rica

Costa Rica es un país centroamericano conocido, además de por su café, por su avanzada democra­cia y su perspectiva internacional, y ahora apunta aun más alto también en educación, al unir al sector público y el privado en una iniciativa única.

ASOBITICO (asociación costarricense de Colegios del Mundo del IB) obtiene fondos del gobierno y donaciones de grandes empresas, incluso Deloitte y Nissan, para ayudar a los mejores alumnos del país a completar el Programa del Diploma del IB. “Nos hemos comprometido a hacer todo lo necesario para llevar el IB a 20 colegios públicos de Costa Rica”, dice Daniel Samper, director de Proyectos. El objetivo es que para el 2014 se gradúen 1.000 alumnos de colegios públicos por año. “Las empresas comprenden que saldrán beneficiadas”, explica Samper. “Si uno quiere personal verdaderamente capacitado, la solución está en los graduados del IB”. Sin embargo, no es un requisito que los alumnos trabajen en las compañías que hacen donaciones.

El sistema de aprendizaje del IB es muy diferente del tradicional de Costa Rica, que, según Samper, es pura memorización y regurgitación de datos. “Creemos que el IB es la cura para la bulimia educativa que hay aquí”.

Además de atraer el capital necesario para que los alumnos de contextos rurales o marginados puedan hacer el Programa del Diploma, ASOBITICO también brinda capacitación docente. “Los docentes son sumamente capaces, pero nunca han tenido la posibilidad de trabajar en un sistema educativo diferente”, dice Samper. El grupo financia sesiones de capacitación oficial y organiza asociaciones de asesoramiento con Colegios del Mundo del IB ya establecidos.

Glynn Richards, jefe de proyectos de acceso educativo y servicios dice que el IB es cada vez más popular en América Latina. En Ecuador, por ejemplo, el gobierno está haciendo una importante inversión en infraestructura y capacitación docente, con miras a introducir el IB en más colegios, de acuerdo con la visión del ex ministro de Educación Raúl Vallejo, graduado del Programa del Diploma.

“Descubrieron que… el IB puede agregar valor a su enseñanza”
Polonia y Rumania

En un aula rumana colmada, un grupo de estudio piensa sobre cómo expresar mejor el perfil de la comunidad de aprendizaje del IB, bajo la guía de docentes del Mark Twain International School (MTIS). Son docentes y directivos de colegios públicos locales que han venido a descubrir cómo puede el enfoque del IB complementar sus habilidades tradicionales.

El proyecto oficial, auspiciado por la Fundación ArcelorMittal, se propone apoyar a los colegios es­ta­tales para que optimicen la eficiencia de la enseñanza del currículo mediante los diversos enfoques del IB de un aprendizaje centrado en el alumno. Se espera que algunos colegios lleguen a ser Colegios del Mundo del IB. El proyecto también se está llevando a cabo en Polonia.

A lo largo del año, docentes de colegios estatales participan en talleres presenciales y en línea dirigidos por miembros de Colegios del Mundo del IB locales. En total, el personal del MTIS ha trabajado con 50 docentes de tres colegios de Galati. “Los docentes descubrieron que el sistema rumano y el IB tienen elementos comunes, y que el IB puede agregar valor a su enseñanza”, afirma Anca Macovei Vlasceanu, directora del MTIS.

Las sesiones cubrieron 12 aspectos esenciales de la educación internacional, incluso el aprendizaje centrado en el alumno y la mentalidad internacional. Dice Mirela Rapotan, docente de uno de los colegios estatales: “Queremos desarrollar una cultura de pensadores audaces. Y estamos tratando de que nuestros alumnos se acostumbren al concepto de ciudadanía global”.