Ponerse al dí
Para los profesores del IB, el desarrollo profesional no es un mero trámite sino una experiencia de aprendizaje dinámica en la que tienen cabida desde Twitter hasta pasar una noche en el museo. Por Laura Bridgestock.
Desde su nacimiento, el IB ha dedicado grandes esfuerzos a desarrollar las competencias de los profesores y evitar que pierdan el tren de los últimos movimientos pedagógicos, con el convencimiento de que ello beneficia a los alumnos y da prestigio al IB.
A través de talleres, seminarios y programas, profesores de todo el mundo (47.000 solo en 2008) han aprendido nuevas habilidades y compartido buenas prácticas que, como explica en la página 12 Anthony Tait, director global de desarrollo profesional del IB, se verán reforzadas a partir de 2010 con un nuevo programa internacional de desarrollo professional (DP).
Como todos los programas del IB, se basará en la colaboración y la comunicación entre personas de distintas culturas y trayectorias. Los talleres, a distancia y presenciales, estarán divididos en tres niveles, en función del punto de su carrera en el que se encuentren los docentes.
- Los talleres de la categoría 1, dirigidos
a colegios y profesores que acaban de desembarcar en el IB, trabajarán sobre todo la filosofía, las normas y los modelos de los programas curriculares del IB.
- La categoría 2 partirá de esta base previa para mejorar su aplicación en clase. Para ello, se abordarán metodologías de aprendizaje, enseñanza y evaluación, así como buenas prácticas en el aula.
- Los talleres de la categoría 3, dirigidos a docentes con experiencia en el IB, permitirán explo-rar temas concretos y estudiar temas de dirección escolar, teoría de la educa-ción y otros campos de interés académico.
Y, por primera vez, todos los profesores del IB, podrán obtener un título oficial, el reco-nocimiento docente del IB. Los cursos de reconocimiento, que empezaron a impartirse el año pasado en varias universidades de todo el mundo, tienen por objetivo ampliar el conocimiento de los docentes de un programa del IB determinado.
Todas las actividades de desarrollo profesional están sujetas a un sistema de control de la calidad, lo cual significa, según Michael Dean, jefe de investigación del IB, que todos los participantes en los talleres “disfrutarán de un desarrollo profesional de idéntica calidad, independientemente del momento, el país o la institución. Este sistema de supervisión y evaluación permitirá a la división de desarrollo profesional del IB abordar las dificultades antes de que se conviertan en problemas y trabajar las áreas más débiles, además de preparar propuestas innovadoras para satisfacer las necesidades de los docentes. Esta iniciativa, a su vez, permitirá al IB situarse en la vanguardia de la comunidad educativa”.
La importancia del desarrollo profesional puede palparse en las historias de los profesores y profesionales de todo el planeta que ya han participado en los talleres, desde alumnos participantes en los cursos vir-tuales hasta responsables de talleres. Hemos querido conocer la opinión de siete de ellos:
“Utilizamos Internet para trascender el tiempo y el espacio… es muy intenso”
El Museo de Historia Natural de Nueva York (fotografía principal) inspiró la película Una noche en el museo. La institución, que empezó a impartir cursos de desarrollo profesional en 1998, colabora desde 2007 con el IB. Ofrece 11 cursos en línea sobre ciencias de la vida, de la Tierra y física, a partir de las exposiciones y los proyectos de investigación que lleva a cabo el museo. Al frente hay científicos y responsables con formación pedagógica. El director de programas de formación en línea del museo, Robert Steiner, nos explica los principios que rigen su funcionamiento.
“Somos uno de los museos de historia natural más grandes del mundo y no nos limitamos a exponer piezas, sino que también “hacemos” ciencia. Tenemos a más de 200 científicos investigando en las principales áreas.
Utilizamos los recursos del museo para abordar la crisis que afecta la educación científica mediante cursos eficaces e innovadores para docentes. Entre los materiales electrónicos, encontramos artículos científicos, videos y animaciones, imágenes y diagramas, enlaces a otros recursos y actividades interactivas. Además de usar Internet para trascender el tiempo y el espacio, sacamos provecho de todas las opciones pedagógicas a nuestro alcance: libros de texto, trabajos semanales y foros de debate. Es una formación intensa y rigurosa.
Los cursos duran seis semanas y participan un máximo de 30 profesores de todo el mundo. Incluyen trabajo de campo, como buscar arañas o explorar la geografía local. Además, hay evaluaciones específicas para el PEP, el PAI y el Programa del Diploma del IB, así como debates moderados por el IB; el proyecto final consiste en elaborar una uni-dad didáctica. Los cursos otorgan equivalen-cias para otras carreras universitarias
Se trata de un curso con una participación más democrática. Además, hay tiempo para reflexionar, consultar recursos y publicar imágenes, por ejemplo. La implicación es total y absoluta. Los profesores no solo adquieren conocimientos, sino que acaban entendiendo mejor cómo funciona la investigación científica, algo que después pueden transmitir a sus alumnos.”
“Hay que intentar ser flexibles y pasarlo bien… y robar ideas de tus compañeros”
No es bueno que el desarrollo profesional se limite a una materia, según James Albright, coordinador del IB en el Alice Deal Middle School (Washington DC, EE. UU.). Desde hace cinco años organiza talleres regionales sobre educación especial. Entre los asistentes a sus cursos de dos días, encontramos a directores de colegio, profesores, coordinadores y moderadores. Trabaja con el IB para desarrollar un modelo de desarrollo profesional para América.
“Creo firmemente en los beneficios del IB para los alumnos. Cuando era profesor de educación especial, me di cuenta de que faltaban más cursos interdisciplinarios y me puse manos a la obra. Hasta el momento no he recibido más que felicitaciones.
Cuando preparo los talleres robo las ideas que más me gustan de mis colegas y me inspiro en mi propia experiencia. Hay que intentar ser flexible y pasarlo bien. Los talleres requieren mucho tiempo y energía. Además, mantengo el contacto con mucha de la gente que conozco.
Divido los cursos en sesiones de hora y media, con al menos tres actividades por sesión, para fomentar el dinamismo y la participación. Antes daba más importancia a las explicaciones, pero ahora prefiero que la gente trabaje en grupos.
En mis talleres tengo participantes de numerosas áreas y perfiles, y debo dar respuesta a las necesidades de cada persona. Siempre les digo que los profesores y asistentes de educación especial son un gran tesoro que todo el colegio debe aprovechar.
A partir de los talleres, creé un curso universitario de 10 semanas para los docentes de mi colegio, que se impartió en la Catholic University (Washington DC) y al que asistió la mitad de ellos. El verano pasado di un curso con un colega donde abordamos cuestiones que quedan fuera de las asignaturas, como la comunicación con los padres y el conjunto de la comunidad escolar. Estos cursos más largos permitieron a los profesores profundizar un poco más.
Y también exigieron un formato y una evaluación más rigurosos.”
“El título de reconocimiento me abriría nuevas puertas”
El programa de reconocimiento docente está abierto a profesores que deseen dominar mejor la vertiente teórica y práctica de los tres programas del IB. Para obtener uno de los dos niveles de reconocimiento, hay que realizar un curso a tiempo parcial de 18 meses en una universidad acreditada. Tanya Priest-Willimott, profesora de un colegio solicitante del PEP en Canberra (Australia), fue la primera persona que terminó un curso de reconocimiento, concretamente el de nivel 1 del PEP en la Universidad de Melbourne en 2008. Más información en www.ibo.org/programmes/pd/award.
“Llevo enseñando en colegios de Australia y el Reino Unido desde 1995. En 2002 decidí tomarme un respiro para cuidar de mis dos hijos, pero ahora estoy de vuelta, trabajando como profesora interina en el Radford College Junior School (Canberra). Durante este paréntesis, quería seguir progresando profesional y personalmente y así fue como llegué al programa de recono-cimiento docente del IB. El PEP me atrajo porque me encanta despertar la pasión por aprender en los niños. Además, el título me abriría muchas puertas, pues tanto a mí como a mi marido nos gusta viajar.
La universidad está a unos 800 km de mi casa, por lo que tuve que tomar 12 veces el avión, para realizar los tres talleres de cada uno de los cuatro módulos. Los talleres se hacían los sábados para que pudieran asistir los profesores que trabajaban. Los talleres eran muy interactivos y había un buen equilibrio entre explicación y debate.
Nuestra profesora, con una dilatada experiencia en el IB, era todo un ejemplo. Sabía animarnos y valorar nuestros puntos fuertes. La parte que más tiempo exigía eran las tareas evaluadas, que verificaban la comprensión de los principales conceptos y estaban pensadas para convertir el trabajo en material aprovechable en clase.
Estudiamos a fondo los componentes enseñado, escrito y evaluado del PEP. Yo apenas tenía experiencia con el programa, por lo que aprendí muchísimo. Me parecen especialmente interesantes los recursos que desarrollamos, que seguro podré aprovechar en el futuro. Sé que aún me queda mucho por aprender pero, para mí, estos cambios han supuesto ya una pequeña revolución.”
“El ser mentor me dio la confianza para reconocer los conocimientos que había acumulado”
Orientar a los demás es una de las mejores formas de seguir aprendiendo, según Eugenio Fasano, profesor de Teoría del Conocimiento y director académico general del New Model International School de Buenos Aires (Argentina). Eugenio lleva 15 años enseñando Filosofía y TdC y 10 como examinador. Ahora es mentor de un curso de TdC en línea.
“Asumí este trabajo como un reto y porque quería compartir experien-cias con colegas de todo el mundo.
Mi cometido como mentor es preparar materiales pedagógicos en formato electrónico, participar en intercambios en foros virtuales, evaluar la participación y ofrecer mi asesoramiento y apoyo a profesores nuevos y con experiencia en distintos colegios y regiones.
Cada curso dura varias semanas y lo único que hace falta para participar es un computador con conexión a Internet. Para sacar el máximo provecho recomendamos dedicarle tres o cuatro horas a la semana.
El objetivo es dar pautas a los docentes para que puedan elaborar sus propios materiales, compartir opiniones y experiencias y construir una comunidad de aprendizaje. Tras terminar el curso y llenar un cuestionario de evaluación para seguir mejorando, todos los participantes reciben un certificado electrónico. Los talleres gozan de pleno reconocimiento en los procesos de autorización y evaluación.
Mi labor como mentor me ha dado la confianza para reconocer los conocimientos que acumulé durante los últimos diez años como profesor y examinador del IB. A raíz de los cursos, he creado nuevas unidades didácticas para mis clases, inspiradas en las perspectivas y las estrategias de los colegas que he conocido, y trato de utilizar más a menudo las nuevas tecnologías con mis alumnos. Además, ha aumentado mi sensación de pertenecer a una comunidad internacional.”
“Utilizo twitter para compartir enlaces o recursos o explicar algo que ha funcionado en clase”
¿Quiere contar con un red de apoyo de expertos? Es hora de ponerse a “twittear”, asegura Richard Allaway, profesor de Humanidades en el International School of Geneva (Suiza). Richard lleva ocho años enseñando Geografía y, desde 2008, está en contacto con geógrafos de todo el mundo a través de Twitter.
“Trabajando en un departamento pequeño de un colegio internacional, las oportuni-dades de organizar encuentros presenciales para el desarrollo profesional escasean.
Me enteré de la existencia de Twitter (www.twitter.com) a través de blogs que leo habitualmente escritos por geógrafos y gente relacionada con las tecnologías educativas. En estos momentos, está en boca de todo el mundo y tiene unos seis millones de usuarios registrados. Estas personas envían y leen “tweets”, mensajes de texto de un máximo de 140 caracteres y, por tanto, muy sucintos.
Una vez inscrito, puedes crear una red “siguiendo” a otros usuarios. Mi Red de Aprendizaje Personal (PLN) es internacional e incluye grupos de Europa, Norteamérica y el sudeste asiático. Está formada por profesores de geografía y educadores, gente que “twittea” sobre temas que me interesan.
Yo utilizo Twitter para compartir enlaces a recursos útiles o para explicar algo que ha funcionado en clase. También comunico las actualizaciones de mi sitio web. A veces pido ayuda, una idea original o un enlace a algún sitio que sé que existe pero que no encuentro. Este año empezaré a enseñar el programa de estudios de Geografía del Programa del Diploma y estoy convencido de que Twitter me será de gran ayuda.
Para encontrar a otros profesores del IB o para que los encuentren, hay un sitio wiki donde pueden introducir sus datos: ib-teachers-using-twitter.wikispaces.com. Si tienen cualquier pregunta, pueden enviarme un mensaje. Mi nombre de usuario es @richardallaway.”
“Funcionamos mejor en equipo… tenemos un tipo de relación que nos permite reírnos del estrés”
En el KIS International School de Bangkok (Tailandia) el desarrollo profesional forma parte de cada clase. Allí los profesores trabajan en parejas, por lo que asumen el papel de mentores de su compañero al planificar, impartir y evaluar las clases. Las aulas están diseñadas pensando en la enseñanza colaborativa. Hay grupos que delegan funciones o responsabilidades en función de los puntos fuertes de cada persona, de la asignatura o del grupo de alumnos, mientras que otros se turnan para impartir el programa. Los docentes se reúnen periódicamente con otros equipos y coordinadores para planificar aspectos que afectan a los distintos niveles. Para Janice Dorion y Chris Vezier, este es su tercer año enseñando el PEP juntos.
Janice: “Al ser dos personas, es más fácil diseñar una programación diferenciada, que se adapte a las distintas necesidades de los alumnos. Aunque reservamos un tiempo para la planificación, constantemente adaptamos las cosas que no funcionan o potenciamos las que mejores resultados dan. La comunicación es fácil, por lo que resulta sencillo trabajar con una planificación flexible. Y tenemos un tipo de relación laboral que nos permite echar mano del humor para hacer frente al estrés y disfrutar con los alumnos en clase.”
Chris: “Cada uno juega sus mejores cartas cuando enseña y eso se refleja en la forma de planificar las clases. Somos bastante flexibles: nos apoyamos cuando uno va sobrecargado y, de este modo, siempre damos lo mejor de nosotros mismos como equipo. Siempre estamos muy pendientes de nuestro desempeño en clase y tener a otra persona ahí implica que podemos probar cosas nuevas y, luego, evaluar juntos los resultados.”
“Nunca me imaginé lo fácil y divertido que resulta trabajar con compañeros de todo el mundo”
David Freeman, director de enseñanza secundaria del Xiamen International School de Fujian (China) lleva 13 años enseñando inglés. En el último año, ha realizado tres cursos en línea de evaluación, principios y prácticas y áreas de interacción del PAI.
“Tras una visita de evaluación, cuando era coordinador del PAI, me di cuenta de que tenía que aprender más sobre los principios del programa. En otras ocasiones había tenido buenas experiencias con cursos en línea, así que pensé que sería la forma más fácil y rápida de mejorar. Funcionó, y la visita de seguimiento salió muy bien.
Comuniqué mis conocimientos a otros compañeros a través de ejemplos concretos y, trabajando en equipo, desarrollamos criterios de evaluación y secuenciaciones de contenidos para las áreas de interacción, así como enfoques propios de cada materia.
Fue mi primera experiencia con sesiones de mensajería de voz en tiempo real. Nunca me imaginé lo fácil y divertido que resulta hablar con compañeros de todo el mundo.
A medida que me adapto a mi nuevo papel, voy ganando confianza en mis conocimientos sobre el programa. Gracias a esta experiencia, animaremos a más profesionales a apuntarse a cursos. Los nuevos compañeros realizarán el curso de introducción al PAI, mientras que los más experimentados podrán inscribirse a cursos para desarrollar unidades.”
Para obtener más información sobre el desarrollo profesional, visite www.ibo.org/programmes/pd.
