Redescubrir el arte perdido de contar historias
Annie Auckland, profesora responsable del Proyecto Camboya de IB, descubre un enfoque innovador para dar vida a la literatura
Uno de los eternos desafíos que plantea la planificación de talleres de capacitación continua para profesores es encontrar los puntos de partida adecuados en lengua y literatura. IB empezó a desarrollar el Proyecto Camboya en 2002 con algunos talleres de capacitación docente patrocinados por la UNESCO y la oficina regional de IB Asia-Pacífico. En los colegios y comunidades de Camboya no se accede fácilmente a los libros, especialmente los de ficción, que no están a disposición del público en general, ni al alcance de su bolsillo. No hay quioscos de periódicos en las esquinas, con diarios, revistas, cómics o libros de bolsillo. Se trata de una población cuyos niños no conocen a Mickey Mouse ni a Harry Potter. La mayoría de las historias que se conocen son nuevas versiones de viejos cuentos populares de la antigua cultura jemer. Quienes saben leer, lo hacen para informarse, no por placer. Cuando los estudiantes escriben en los colegios, lo hacen para anotar información.
El alfabeto de la lengua jemer sólo se utiliza en Camboya. Es un alfabeto que no distingue entre mayúsculas y minúsculas, ni tiene signos de puntuación tal y como los conocemos, y las palabras a menudo se sustituyen por extensas composiciones de una idea principal. La expresión personal, el pensamiento original y la comunicación de distintos puntos de vista son conceptos radicalmente ajenos al actual currículo nacional de lengua.
En los meses anteriores a nuestro regreso a Camboya en septiembre, mientras intentábamos recordar historias conocidas que se utilizaran en colegios internacionales y nacionales, y que pudieran servirnos, me acordé de Sopa de piedra. La tradicional fábula sobre tres forasteros hambrientos que engañan a los suspicaces habitantes de una aldea rural con un festín de sopa de piedra, se convirtió en el tema central de nuestro taller.
Actualmente, existen al menos seis versiones de Sopa de piedra publicadas en inglés. Elegí dos de ellas y las leímos a un público que escuchó cautivado. Los profesores eligieron el argumento original para hacer entre todos un resumen que después pasó a ser el material de lectura común, lo cual nos permitió planificar con sentido nuestras estrategias de enseñanza. Estos textos constituyeron la base para la creación de nuevas versiones jemer de Sopa de piedra. También nos dio la oportunidad de discutir elementos del escenario en el que se desarrolla la acción, de los personajes y del argumento en la literatura de ficción.
Creemos que ésta fue la primera experiencia de escritura creativa para la mayoría de los profesores. Utilizaron un proceso de edición entre compañeros. Al finalizar el taller de tres semanas, los participantes habían escrito, ilustrado y compartido con el público ocho nuevas versiones de Sopa de piedra, todas desarrolladas en Camboya, con detalles apropiados y fieles a la cultura e historia jemer. Cada colegio recibió varias copias de cada una de las historias para utilizarlas en el aula.
Utilizamos el libro para introducir estrategias de evaluación e iniciar lluvias de ideas para planificar lecciones relacionadas con otras asignaturas. Cada grupo de profesores de primaria (años del 1 al 6) preparó unidades didácticas integradas relacionando directamente la historia con los esquemas curriculares requeridos actualmente para matemáticas, ciencias sociales, estudios de la cultura jemer y ciencias, que son los cuatro textos básicos que utilizan en el aula.
Mientras desarrollábamos actividades de seguimiento tocamos incluso temas relacionados con las preguntas de nivel superior, la idea de las inteligencias múltiples y distintos tipos de aprendizaje.

Binding books for class
