Aunque tengan distintas edades y tamaños son una única comunidad de alumnos para toda la vida
¿Cuáles son las ventajas del continuo de programas del IB? ¿Qué estrategias diseñan los colegios para facilitar las transiciones? Profesores y directores nos desvelan las claves del éxito.

En el mundo del IB no existe un colegio arquetipo, cada institución está marcada por su entorno, su estilo de liderazgo y el carácter de sus profesores y alumnos.
Aunque a buen seguro no faltará la curiosidad intelectual (y la compasión) en su base filosófica, su forma de hacer las cosas puede presentar grandes diferencias.
Aun así, si se puede decir que algunos colegios representan la esencia del IB, estos son los que imparten un continuo completo (los tres programas) o parcial. Estos demuestran las ventajas de la cohesión educativa, una terminología común y un desarrollo profesional progresivo. Sin embargo, también deben afrontar los desafíos que plantean las transiciones entre programas, y padres y docentes deben conocer la idiosincrasia del IB.
Para ayudar a este sector en rápido crecimiento, el IB ha elaborado el primer estudio sobre los colegios que ofrecen el continuo, ya sea completo o parcial, analizado después por el Hong Kong Institute of Education (HKIEd). A juzgar por las respuestas de los 235 coordinadores del IB encuestados, la transición entre los programas es objeto de una profunda reflexión y, en general, resulta muy eficaz. Asimismo, identifica los aspectos más complicados para los alumnos, como la necesidad de prepararse para los exigentes contenidos del Programa del Diploma del IB y el cambio de actitud respecto al aprendizaje.
El estudio presenta sugerencias para mejorar las transiciones y propone métodos para optimizar la gestión, como la participación del profesor en más de un programa y la celebración de reuniones periódicas con otros docentes (para obtener más información visite www.ibo.org). Para entender mejor el funcionamiento del continuo de programas, el HKIEd complementa ahora el análisis con estudios de caso en profundidad.
En las próximas páginas, IB World se acerca a tres colegios que aplican el continuo, para descubrir las estrategias empleadas para facilitar el cambio. Además, conocemos a una de las primeras graduadas del IB que ha cursado el continuo completo.
Salmiya, Kuwait
Planificar, la clave de la preparación
Para Blair Lee, el continuo de programas del IB es una pasión tanto profesional como personal. Con dos hijos que estudian el PEP, el director de secundaria del American International School (AIS) de Kuwait puede comprobar de primera mano los efectos de una educación del IB sobre los alumnos Y no cabe duda de que le gusta lo que ve.
EL AIS cuenta con 1,582 alumnos del IB, y su enfoque del continuo de programas difiere mucho del de otros colegios. Tras 13 años de experiencia en el Programa del Diploma, el colegio decidió incorporar el
PAI y, más recientemente, el PEP, lo que ha implicado una profunda revisión del currículo, para desarrollar las aptitudes que se esperan de los graduados del IB. “Pensamos en las habilidades que los alumnos necesitarán en los últimos años del programa y los trabajamos en etapas anteriores”, explica Blair. “Si los resultados de los exámenes no cumplen nuestras expectativas, analizamos y ajustamos las expectativas del currículo”.
Blair está convencido de que la transición entre el PAI y el Programa del Diploma es el paso más importante en la vida de cualquier alumno y, por ello, el AIS los prepara a conciencia. “Les explicamos el cambio”, cuenta el director. “Si saben lo que va a pasar, podemos ayudarles. Si le decimos que el Programa del Diploma es un desafío y que al principio, sus notas probablemente serán más bajas, el choque no será tan fuerte”.
Desarrollar el currículo se ha convertido en una de las claves de la evolución profesional de Blair y los demás docentes, un trabajo que nunca termina. Susan Little, coordinadora del currículo, acaba de incorporarse al colegio precisamente para diseñar un enfoque integral del aprendizaje y también iniciar un proceso continuo de revisión pedagógica, con el fin de someter el proceso de aprendizaje a un férreo control. La revisión de áreas clave
a través de los tres programas facilita el desarrollo de un enfoque coherente, motivo por el cual los 170 profesores del AIS de Kuwait pronto se reunirán para definir su idea de alfabetización y su implementación en los diferentes niveles del colegio.
Según David Botbyl, director de primaria del AIS, la introducción del continuo ha alterado la dinámica del colegio: “Nos ha ayudado a entender mejor el carácter internacional y transdisciplinario del PEP y del PAI, y a preparar a los alumnos para el Programa del Diploma”.
El resultado no podría ser más ilustrativo: desde la introducción del PAI, las matriculaciones en el Programa del Diploma del IB han aumentado del 25% al 55%. El continuo de programas tiene el futuro asegurado.
Colorado, EE.UU.
Las buenas ideas llegan de todas partes
El enfoque educativo integral aplicado en el Discovery Canyon Campus (DCC) de Colorado Springs (EE. UU.) crea alumnos con una sola voz. Por ello, cuando un miembro de la comunidad escolar, David Hames, perdió su vida en el terremoto de Haití, los alumnos dedicaron un concurso de talentos a su memoria y donaron lo recaudado a su familia. Genevieve Price, coordinadora del PEP y del PAI, señala que estas declaraciones de principios son diarias en un colegio donde “los alumnos se ven como participantes activos, capaces de impulsar cambios”.
Enclavado en una de las cordilleras más espectaculares de América del Norte, el DCC es un interesante experimento educativo. Fundado en 2005, acoge alumnos de hasta 18 años en un mismo colegio, un caso único en el sistema público estadounidense. Con esta filosofía, la incorporación de los programas del IB era un paso lógico (el PEP y el PAI son obligatorios para crear un continuo de programas cohesionado). Según Gary Batsell, su director, “aunque tenemos alumnos de distintas edades, todos tienen como prioridad las oportunidades de aprendizaje... son una única comunidad de alumnos para toda la vida”.
La terminología y los principios del IB se han integrado rápidamente en la vida del colegio. “Durante una presentación sobre el Programa del Diploma, pedí a los alumnos del PAI que citaran una característica del perfil de aprendizaje del IB”, explica Alison Flaherty, coordinadora de este programa. “Se los sabían todos, e incluso conocían acrónimos como TdC (Teoría del Conocimiento)”. Este nivel de implicación se ha traducido en un aumento del 5% anual en la participación en el Programa del Diploma del IB.
Transmitir a los padres esta filosofía única (y también los principios del IB) fue uno de los primeros objetivos del colegio. Actualmente, muchas de las iniciativas de la comunidad del DCC están diseñadas para fomentar la interacción entre los distintos programas.
Entre las estrategias formativas aplicadas, encontramos reuniones mensuales de los docentes para debatir las técnicas pedagógicas, así como una comunicación fluida para analizar los puntos fuertes y débiles de los alumnos, con el objetivo de preparar a sus futuros profesores. Estas ideas evolucionan de forma orgánica, al igual que el colegio. Tal vez lo que hoy ocurre entre estas majestuosas montañas sea un nuevo modelo para el sistema educativo más grande el mundo, pero de momento Gary y su equipo prefieren concentrarse en el cambio a pequeña escala.
Tokio, Japón
El poder de hablar con una sola voz
Mantener una conversación individual es casi un milagro en la oficina del coordinador del Programa del Diploma del IB en el K International School (KIST) de Tokio (Japón), pues comparte el espacio con los coordinadores de los otros dos programas del IB. No es para reducir gastos: responde al afán de fomentar el enfoque educativo integral que ha convertido el colegio en un modelo del continuo de programas del IB.
“El proceso de aprendizaje es el mismo para un alumno de tres años que para uno de 18”, asegura Damian Rentoule, vicedirector y responsable del currículo. Esta filosofía también incluye a los profesores, quienes visitan las clases de otros docentes, participan en talleres comunes y se reúnen para hablar de pedagogía y de libros de educación, regando el encuentro con una copa de vino, en el marco de un club de lectura. Un equipo de dirección del currículo supervisa y fomenta la continuidad.
En el KIST, el pilar central de la vida escolar es la indagación. Así, se anima a los alumnos a que pregunten, y ellos esperan también ser interpelados. Ross Ferris, coordinador del PAI y profesor de matemáticas y tecnología, supervisa el desarrollo de las unidades de indagación en el PAI. “Al planificar las habilidades de Aprender a Aprender, es crucial saber qué deberán dominar los alumnos para salir adelante en el Programa del Diploma”, apunta.“También es importante saber qué habilidades transdisciplinarias han desarrollado en el PEP. Los maestros y profesores pueden aprender mucho unos de otros”.
En todos los programas se fomentan actividades para determinar qué conocimientos y habilidades poseen los nuevos alumnos y seguir el proceso de aprendizaje mediante un “ciclo de indagación”, con propuestas como las “paredes curiosas”, donde se cuelgan palabras e imágenes para representar la evolución del conocimiento, un recordatorio visual del desarrollo del aprendizaje en los distintos programas. “Queremos evitar que el papel de los alumnos en clase cambie al pasar de un nivel a otro”, afirma Damian. “Si la base educativa no varía, ¿por qué debe cambiar el entorno de aprendizaje?”
Antes de incorporarse al programa, los alumnos del PEP visitan varias veces una clase del PAI y asisten a la presentación de proyectos personales del quinto año. “Es también positivo para los alumnos del PAI. Hablar con alumnos de cursos inferiores les permite reflexionar sobre lo que han aprendido en el programa”, apostilla Ross.
Damian admite que el mayor desafío es que los padres entiendan los principios y las especificidades de los programas del IB, para lo que organizan jornadas informativas y una wiki. En el KIST, hablar es la clave, ya sea en una concurrida oficina o en el ciberespacio.
“Todo lo que había aprendido empezó a cobrar sentido”
Jessica Kahkoska es una de las pocas alumnas que ha cursado el continuo de programas del IB completo. Tras graduarse en el Rampart High School de Colorado Springs (EE. UU.), ahora estudia en la Northwestern University.
“Recién ahora empiezo a entender hasta qué punto ha cambiado el IB mi vida. Fue más que las clases, y el continuo de programas fue mucho más que un colegio. Es una forma de vida. Desde que empecé el PEP, me sentí apoyada y parte de una comunidad. Comencé a tomar conciencia de mi papel en la comunidad de aprendizaje. El respaldo de los profesores fue siempre increíble. A pesar de estar en la universidad, sigo pidiendo consejos a mi antigua profesora del colegio. Gracias al currículo y a unos excelentes profesores, el IB ha sido la experiencia más intensa (y más segura) de mi vida.
Sin embargo, reconozco que flaqueé entre los programas. Había que absorber mucha información. Me superaba. La transición más dura fue entre el PAI y el Programa del Diploma, ya que uno debe tomar desiciones que afectarán su carrera.
Por suerte, en mi colegio el apoyo era muy grande. Teníamos entrevistas individuales con el coordinador del IB y con los profesores en las que nos aconsejaban.
Justo antes de irme del colegio, todo lo que había aprendido empezó a cobrar sentido. Tuve la sensación de que me había estado preparando para ese momento durante 10 años. Me ha enseñado a cuestionarlo todo y a valorar las respuestas con la mente y los ojos abiertos”.
