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Firmes vínculos para el futuro: Li Po Chun United World College de Hong Kong

La limitación de tiempo y fondos no ha detenido el ambicioso proyecto de reconstrucción de los estudiantes del Li Po Chun United World College de Hong Kong

Children from Li Po Chun UWC

“No me siento cómoda estando aquí sin hacer nada por las víctimas del tsunami en mi país. ¿Puedo ayudar de alguna manera?” Esta pregunta se la planteaba Ishani Premathilaka, una alumna del Li Po Chun United World College de Hong Kong natural de Sri Lanka. El nuestro es un colegio residencia que ofrece el Programa del Diploma del BI y alberga a 250 estudiantes de más de 80 países.

Ishani vino a preguntarme cómo podía organizar un proyecto para ayudar a los niños afectados por el tsunami en Sri Lanka. Con la ayuda de sus padres, que viven en Colombo, pudimos localizar un pequeño colegio en una población llamada Matara, en el extremo sur de Sri Lanka. Medhananda School tiene solo 80 alumnos, de los que casi todos resultaron afectados por el tsunami; algunos perdieron a sus padres, madres, hermanos, hermanas o personas queridas, otros perdieron sus hogares.

Formamos un equipo de alumnos voluntarios naturales de Hong Kong, Tailandia, Japón, Lesotho, Namibia, Países Bajos, Filipinas y Sri Lanka que, financiados por sus propios medios, visitaron Matara durante una semana. Recaudaron fondos para ayudar en la reconstrucción de la escuela, comprar materiales y contratar a personal. Los alumnos organizaron una venta de rosas en el día de San Valentín y recaudaron donaciones de los profesores y los alumnos. Durante la jornada de puertas abiertas del colegio, llegaron a recaudar un total de 3.000 dólares estadounidenses.

A su llegada a Matara, los alumnos organizaron un programa para la semana que les permitiera tener el máximo contacto con los niños del colegio y, al mismo tiempo, ayudar a restaurar el edificio. La compra de materiales y la contratación del personal se organizó antes de nuestra llegada a Sri Lanka, gracias a la ayuda de los padres de Ishani. Éstos también obtuvieron la autorización del gobierno de la región, del ministerio de educación y de la dirección del colegio, lo que nos permitió ponernos manos a la obra inmediatamente desde el momento en que llegamos.

Una vez en el colegio, los alumnos tuvieron distintas tareas: pintar, restaurar pupitres y sillas, instalar ventiladores eléctricos y cortinas para proteger del sol, reorganizar instalaciones deportivas y retirar los escombros alrededor de la escuela. Se proporcionaron uniformes nuevos a los niños, así como materiales de papelería y juguetes. Se donó equipamiento deportivo y se creó una biblioteca. Asimismo, gracias a una generosa contribución de un donante del Reino Unido, se abrió una cuenta bancaria para cada niño del colegio con un depósito inicial.

Lo más importante del proyecto fue tal vez el contacto de los alumnos con los niños. Más que insistir en la tragedia, el grupo trató de que los niños olvidaran sus problemas por medio de juegos (uno de los métodos más eficaces para ayudar a los niños que han sobrevivido a una catástrofe). La introducción de un elemento de normalidad, por pequeño que sea, puede ser una distracción bienvenida después de un trauma semejante.

¿Cómo se ha conseguido tanto con tan poco tiempo y financiamiento? Ishani y sus diez compañeros nos han demostrado que, en este sentido, lo importante es tener voluntad. Hilbert Billones, de Filipinas, explica: “Ha sido un momento memorable en mi vida, algo que llegó al fondo de mi corazón y de todo mi ser. Nunca lo olvidaré.”

Helens Shilombwoleni, de Namibia, añade: “Me alegró traer felicidad. Este proyecto es una de las experiencias más importantes que he vivido”.

Para Ishani, la totalidad del proyecto ha sido un sueño hecho realidad. “Realmente siento que he hecho algo significativo”, explica. “Aunque quizás no sea mucho, creo que hemos sido capaces de mejorar las vidas de estos niños.”

El grupo regresó a Hong Kong, pero el proyecto no terminó ahí. A través de nuestros contactos en Sri Lanka, continuamos observando el progreso de los niños de Medhananda School y ofreciendo nuestro apoyo. Otro grupo de alumnos viajará a Sri Lanka muy pronto para continuar el trabajo que hemos empezado. Uno de los principales objetivos del proyecto es la construcción de un parque de juegos para los niños del colegio.

Nimal de Silva

Profesora de matemáticas y jefa de residencia

Li Po Chun United World College de Hong Kong

www.lpcuwc.edu.hk

 


 

 

 

 

 

 

 

"Me alegró traer felicidad. Este proyecto es una de las experiencias más importantes que he vivido."

Helens Shilombwoleni