Apostar por el IB
Como coordinador universitario del IB, Rick Arrington ha ayudado a más de 125 colegios a relacionarse más con el IB. Le explica a Sam Upton cómo estimular la colaboración entre todas las partes.
Para la mayoría de los profesores del IB la docencia es mucho más que un mero trabajo. Su pasión y dedicación les da una particular vitalidad, así como el saber que su trabajo ayuda a cambiar las vidas de los alumnos para siempre. Pero para Rick Arrington, coordinador del Programa del Diploma del IB en la Universidad de Tulsa, Estados Unidos, enseñar en el Programa del Diploma y trabajar con alumnos del IB no sólo es una vocación: es todo un modo de vida.
“Soy un firme creyente en los valores del IB”, comenta. “He participado en el Programa del Diploma durante 25 años. He dado clases de Historia y Economía, y en la actualidad viajo por todo el mundo hablando de aspectos del IB, y se ha convertido en una auténtica pasión”.
Rick ha visitado gran cantidad de Colegios del Mundo del IB. La lista incluye más de 125 instituciones, y Rick no sólo viaja para promover el IB, sino también para ver cómo se enseña el Programa del Diploma.
“Llego a conocer a alumnos del IB trabajando en todo tipo de contextos”, explica. “Algunos son Colegios del Mundo del IB que acaban de comenzar a enseñar el programa, otros tienen programas bien establecidos, programas de grandes dimensiones, programas de menor tamaño, en colegios situados en zonas marginales y otros en áreas más favorecidas”.
Rick ha trabajado en el Programa del Diploma durante más de 25 años, desde que formó parte del equipo que lo introdujo en el Booker T. Washington High School de Tulsa. Por aquel entonces daba clase de Ciencias Sociales en el colegio pero le atrajo la asignatura de Economía del IB y sus métodos. Tras un breve período de profesor de esta asignatura, Rick asumió la coordinación del Programa del Diploma.
“Ser el coordinador del Programa del Diploma es uno de los mayores desafíos a los que me he tenido que enfrentar”, afirma.
“Pasé de ser profesor de Ciencias Sociales a tratar de coordinar un programa para todo el colegio, ayudando a los demás profesores, encargando libros, completando el papeleo –fue muy estimulante pero también complicado”.
Con 59 años, su entusiasmo y energía no han decaído en absoluto, y sus funciones actuales le permiten utilizar su extensa experiencia y habilidades. En la Universidad de Tulsa es responsable de atraer a los alumnos del IB a continuar sus estudios en esa universidad, mediante la distribución de folletos y pósters, y visitando en persona colegios del IB para hablar con padres y alumnos acerca del Programa del Diploma y de los beneficios de venir a Tulsa.
“Es estupendo trabajar con colegios, puesto que siempre les gusta tener a alguien externo que pueda añadir una nueva dimensión”, explica Rick. “Los estudiantes ya habrán escuchado al director del colegio, al coordinador del Programa del Diploma y a sus tutores hablar de su acceso a la universidad. Lo que más les interesa es hablar con alguien que tenga experiencia universitaria trabajando con alumnos del IB. Responden muy bien a este tipo de situaciones”.
A sabiendas de la calidad de los alumnos del IB, la Universidad de Tulsa les ofrece una serie de beneficios exclusivos. No les cobra aranceles de inscripción y les ofrece becas de 3.000 dólares al año que se pueden añadir a otras becas específicas para los estudiantes de Tulsa. También ofrece hasta 36 horas de créditos por el diploma completo, lo cual de hecho les convierte en estudiantes de segundo año incluso antes de que hayan puesto un pie en el aula.
“Tenemos uno de los sistemas de convalidación del IB más ejemplares de Estados Unidos”, dice Rick. “Sabemos cómo son los alumnos del IB y la calidad de su trabajo. Nuestros profesores y el personal de dirección los conocen, y los hijos de las máximas autoridades de la universidad han cursado programas del IB; es justo decir que somos una universidad muy afín al IB”.
Afortunadamente, esta actitud positiva con respecto a los alumnos del IB no se limita a Tulsa. Multitud de universidades estadounidenses reconocen el valor del diploma y las habilidades adicionales que posee un alumno del IB. Hubo un tiempo en que algunas universidades no otorgaban ningún crédito a los alumnos del IB, pero hoy en día legisladores de varios estados han aprobado esquemas regulatorios que requieren a las universidades incrementar los créditos por programas del IB.
“A medida que ha crecido el IB, también ha crecido el número de alumnos del IB que han accedido a la universidad”, explica Rick. “Una vez que una universidad recibe a un alumno del IB, sabemos que quedarán impresionados por su dedicación”.
En cuanto al futuro del Programa del Diploma, Rick es muy optimista, puesto que el programa genera grandes expectativas para los alumnos. “He sido educador durante muchos años, y todavía soy un idealista”, dice Rick. “El IB educa a los jóvenes para que puedan resolver problemas de manera humana”.
CV
1948
Nace en Tulsa, Oklahoma (OK), EEUU
1970
Se gradúa en Ciencias Políticas en la Northeastern State University, Tahlequah, OK
1973–2000
Instructor de Estudios Sociales, Booker T Washington High School
1974
Obtiene un Máster en Educación en la Northeastern State University, Tahlequah, OK
1985
Coordinador del Programa del Diploma del IB, Booker T Washington High School
2000
Coordinador del Programa del Diploma del IB, Universidad de Tulsa
2006
Miembro del consejo de la Oklahoma Educational Memorial Trust Foundation
2007
Director de tutoría y retención del College of Business Administration
