El Programa de los Años Intermedios: “Macroproyectos” para facilitar la enseñanza interdisciplinaria
Ma. Fernanda Varela, Directora, Programa de los Años Intermedios del IB, St. Patrick’s College, Montevideo (Uruguay)
El desarrollo de la curiosidad, la profundización en la comprensión de las diversas disciplinas, la apreciación de las culturas e historias propias y de otras comunidades requiere de una sostenida práctica de la actitud reflexiva. Esta actitud permite promover un aprendizaje continuo, aplicable a la gran variedad de situaciones que el joven atraviese dentro y fuera del aula. No hay duda de que la formación de alumnos informados, con conocimientos sólidos y actitud activa frente al aprendizaje, no solo durante su educación formal sino a lo largo de su vida, implica un abordaje complejo del conocimiento y de la enseñanza.
Los integrantes de nuestra comunidad educativa tratamos de continuar avanzando constantemente en nuestras prácticas en el aula y lograr los objetivos mencionados. Por esa razón, el espacio de coordinación se ha propuesto un análisis cuestionador y creador de instrumentos específicos que apoyen el aprendizaje interdisciplinario, promoviendo en nuestros alumnos una actitud activa frente al saber. En respuesta a esta inquietud, los “macroproyectos” han encontrado un lugar privilegiado en nuestra institución por haber demostrado ser muy buenos instrumentos para que los alumnos construyan conocimiento interdisciplinario y multidisciplinario dentro y fuera de la clase.
Los macroproyectos comienzan con una pregunta disparadora, a partir de la cual los estudiantes inician un proceso de profundización del conocimiento pertinente con el fin de encontrar respuestas a esta pregunta. El docente se convierte en un proveedor de instancias que faciliten dicho recorrido por medio de una metodología integradora de asignaturas y disciplinas.
Todos los macroproyectos deben integrar temas que contribuyan al proceso de adquisición de conocimientos de forma práctica y teórica, por ejemplo, mediante disertaciones de los docentes o de invitados y salidas que ofrezcan a los alumnos experiencias personales únicas, dando siempre lugar a los distintos estilos de aprendizaje e inteligencias múltiples. Es aquí donde las diversas habilidades deben encontrar su espacio. Las disciplinas sumergen a los alumnos en un trabajo constructor a través de una rica variedad de tareas de clase, domiciliarias, visitas didácticas y evaluaciones individuales y grupales que buscan generar insumos que les ayuden a responder la pregunta. En el proceso, se derrumban las fronteras tradicionales entre las disciplinas construidas en el imaginario y se motiva el profundizar.
A modo de ejemplo, uno de los macroproyectos mejor considerados en nuestra comunidad educativa es “Aprender a ver nuestra ciudad: Montevideo”. Este proyecto tiene como objetivo aprender a ver y valorar la realidad en la que estamos —o podemos estar— inmersos desde diferentes perspectivas disciplinarias y desde una pluralidad de enfoques. Así, nos apoderamos de forma individual y colectiva de la ciudad: su historia —presente y pasada—, su cultura, organización y disposición geográfica.
Este estilo de trabajo presenta a los docentes un continuo desafío participativo que se transforma en la planificación de oportunidades para que los estudiantes adquieran y hagan suyo el conocimiento durante el proceso de respuesta a las preguntas disparadoras: ¿Qué hace a nuestra ciudad? y ¿Qué conforma nuestra ciudad?. Las diversas disciplinas se unen, comparten y planifican las actividades con el fin de propiciar una lectura en profundidad de lo que hace a la ciudad.
Los macroproyectos nos han brindado innumerables espacios para reflexionar a través de las áreas de interacción, que proporcionan las pautas para lograr nuestros objetivos. Nuestros docentes han respondido positivamente a los macroproyectos. Estas son algunas de sus opiniones:
Mariana Santurio, profesora de Historia: “Estas instancias de trabajo interdisciplinario, en equipo y de investigación vinculan contenidos curriculares con temas de interés para los alumnos: su entorno y la diversidad cultural, social y económica del mismo, así como su historia”.
Beatriz Casal, profesora de Matemáticas: “Desde mi punto de vista, el macroproyecto es una instancia muy valiosa en la cual docentes, alumnos y la comunidad educativa en general buscamos criterios comunes desde las perspectivas de las distintas asignaturas por medio de las áreas de interacción y realizamos una puesta en común tangible e integradora de saberes involucrados en los distintos procesos del trabajo”.
Marta Barboza, profesora de Geografía: “Estos proyectos atienden a la necesidad de que los alumnos observen y analicen cuestiones sociales, económicas y geográficas de forma integrada a través de las áreas de interacción, logrando un aprendizaje critico-reflexivo”.
Antonio Padilla, profesor de Historia: “Los macroproyectos son una actividad de proyección interdisciplinaria que permite a los adolescentes acercarse al mundo natural, cultural y social de manera organizada, interesante y, por lo tanto, significativa”.
Año tras año, experiencia tras experiencia, hemos constatado que los macroproyectos son los instrumentos ideales para la incorporación y participación de distintas asignaturas y disciplinas. Como resultado, la interdisciplinariedad está presente en cada aspecto del proceso de aprendizaje: la planificación, el desarrollo, los resultados y la evaluación. Los profesores, al igual que los estudiantes, se encuentran en un proceso constante de investigación-acción que va enriqueciendo el trabajo académico y sus objetivos. Si bien los macroproyectos requieren una planificación minuciosa, el resultado es una experiencia gratificante y enriquecedora que ayuda a los alumnos del Programa de los Años Intermedios a desarrollar los atributos del perfil de la comunidad de aprendizaje del IB.
